Una tarde cualquiera en verano en Tubilla, con mucho calor y mucho viento. Son las condiciones ideales para que el calor condense agua superficial en forma de nubes, y el viento las propague haciendo que se muevan, se oculten, cambien de tamaño y de forma, los cielos se quedan estupendos para hacerles HDRs.
Particularmente cuando hace mucho aire y calor las nubes pueden tener varias velocidades de movimiento en el cielo, por eso aparecen nubes en dos planos, con distintas densidades, con más y menos transparencia. Y además se mueven independientemente, por capas, incluso en direcciones sensiblemente distintas, dejando estelas y cortinas de nubes por todo el cielo que se sigue viendo perfectamente azul. Sigue leyendo









